VALORACIÓN CARDIOVASCULAR
- Valoración Inicial . Consiste en una historia clínica (valorando antecedentes familiares, enfermedades, síntomas y la existencia de factores de riesgo), exploración física, determinación de las medidas antropométricas, un electrocardiograma y analíticas. Una persona joven sin anómala en esta exploración inicial ya no necesitaría más exploraciones.
- Valoración más amplia . Según los hallazgos iniciales y la edad, puede ser recomendable ampliar la exploración cardiovascular. El ejemplo más frecuente puede ser el cambio de programa o inicio de un programa a partir de una cierta edad (se podría discutir si 40 o 50 años). Las exploraciones podrían ser una o varias de las siguientes:
- Ergometría : (prueba de esfuerzo con control electrocardiográfico y de la tensión arterial). Es fundamental para descartar hallazgos indicativas de cardiópata, como es la isquémica miocárdica, o determinadas arritmias. También es fundamental para valorar el comportamiento de la frecuencia cardíaca y de la tensión arterial, durante los cambios en el sistema cardiovascular provocados por el esfuerzo. (13-15). También permite valorar la frecuencia cardiaca máxima de un individuo, y no la teórica para la edad. También permite estimar el máximo consumo de oxígeno, indicativo de su capacidad funcional y comparar unas épocas con otras.
- Ecocardiograma : Nos permite descartar o valorar una serie de defectos estructurales del corazón que pueden pasar desapercibidos a la exploración o el electrocardiograma, y que pueden suponer un riesgo para el ejercicio físico (16).
- MONITORIZACIÓN AMBULATORIA DEL ELECTROCARDIOGRAMA : Normalmente se obtiene un electrocardiograma completo de 24 horas de duración. Es importante ponerlo en relación con actividades y síntomas. Muy interesante para la valoración de arritmias potencialmente peligrosas.
- MOINITORITZACIÓ AMBULATORIA DE LA TENSIÓN ARTERIAL : Se coloca un aparato que hace determinaciones frecuentes de la tensión arterial durante 24 horas. En una persona con posible hipertensión, nos permite valorar hipertensiones ocultas, hipertensiones nocturnas o hipertensiones de bata blanca. También nos permite valorar el adecuado control de la tensión con los cambios de hábitos y quizás medicamentos.
En determinados casos o situaciones se podrían terminar indicando otras exploraciones como resonancia magnética, angiografía, estudio electrofisiológico o ESTUDIO GENÉTICO.

